A pesar de la crisis, dos escritores se pasan del mostrador
El abogado y novelista Bernardo Beccar Varela abrió en San Isidro la infantil Dulcinea , para leer entre hamacas y un tren de madera.
Suerte Maldita surge en Palermo como un bonsài de libros. Los dueños de ambas librerías eligen uno por uno los libros que se venden.
La librería Dulcinea es especializada en Literatura infanto- juvenil, preparando un lugar y un ambiente acorde con los niños y jóvenes.
En Palermo, se enclavó Suerte Maldita, está ubicada cerca de la Plaza Serrano, donde concurren un montón de lectores que revuelven, conversan, anotan y se quedan.
Son distintas alternativas para acercar los libros a los lectores.
LA BIBLIOTECA TRISTÁN LOBOS LES DESEA UN FELIZ AÑO NUEVO Y LES RECUERDA QUE ESTARÁ CERRADA POR VACACIONES desde el 12/01 al 9/02/19.
