Un mural con la palabra Justicia como única protagonista había sido pintado en el paredón cruzando las vías, frente a la casa donde hace un año fue hallada enterrada Solange “Luly” Ortiz, después de que permaneciera desaparecida durante una semana.
En la tarde del jueves 13 de febrero, allí estaban reunidos familiares, amigos y un grupo importante de vecinos, con remeras y carteles portando su nombre y su rostro. Pasadas las 19, hora de la convocatoria para la concentración, comenzaron a marchar con cánticos y palmas para expresar su pedido de justicia, en reclamos expresados en la voz de dos de las hermanas de Luly.
Cruzaron el vallado que cortaba el acceso a la cuadra de la vivienda de Retamal, en calle Cristóbal Colón, y donde efectivos policiales se posicionaron de frente a las jóvenes que a viva voz manifestaban su indignación por el asesinato de su hermana, denunciaban la venta de drogas, la connivencia policial, y la ausencia de acompañamiento por parte del estado a la familia.
